Melton

viernes, noviembre 21st, 2008 | Barcelona, Restaurantes

Últimamente me estoy reencontrando con la cocina italiana. Esta semana le ha tocado el turno a las especialidades romanas de Melton, un sobrio y tranquilo restaurante de la calle Muntaner. Después de mis últimas incursiones en Ottimo y Massimo (de los que debo un post), mi fe en la cocina transalpina ha vuelto a despertarse.

Melton es un restaurante que, sin ser barato, parece más caro de lo que resulta. Hoy en día, cuesta encontrar restaurantes elegantes en los que los segundos platos no alcancen los 20 euros. Este es uno de ellos, siempre y cuando no optemos por pedir especialidades que incorporen trufa blanca, ya que es uno de los pocos restaurantes de Barcelona que, en temporada, disponen del preciado ingrediente.


En esta ocasión, después del aperitivo a base de mortadela (muy buena, me gustó más que en Massimo) y unas dignas aceitunas de ligero saborcillo picante, iniciamos la comida compartiendo entre dos una ensalada de burrata con tomatitos y un suave pesto (magnífica la burrata, muy fresca y nada apelmazada, la mejor que he comido en mucho tiempo); y una fritura de calamares con calabacín, otro buen plato, con un muy buen rebozado (cuesta verlos en Barcelona) del calamar, que compensaba su punto algo subidito de sal al mezclarlo con el calabacín.

De segundos, un risotto de gorgonzola para mi partenaire y, para mí, una lasaña de carne y múrgulas con trufa. En el risotto, buen punto de cocción del arroz (aunque esto es muy subjetivo, yo prefiero que se note la absorción de los jugos de la cocción, pero conservando parte de su entereza) y, por ponerle un pero, la salsa de gorgonzola estaba un poco fuerte. Viendo la cara de mi acompañante, se adivinaba que los pequeños dados de pera que suelen acompañar a esta especialidad no suavizaban lo suficiente la potencia del queso.

Mi lasaña, elaborada con una fina pasta artesana, algo crujiente en los extremos, combinaba muy bien la contundencia de la carne, la melosa textura de las múrgulas (cada día me gustan más…) y el aroma de la trufa. Aunque cuando trajeron el plato pensé que la ración era un poco justa, una vez estuve en faena, me pareció más que suficiente.

Para continuar con mi estudio de tiramisús de este mes, no pude negarme a pedirlo de postre. Muy casero, muy auténtico, con el bizcocho bien empapado y, eso sí, la crema algo líquida. Ahora que en un mes he probado los de Ottimo, Massimo y Melton, puedo decir que me han gustado los tres (especialmente el de Ottimo), y que me quedo con el de mi mujer… (¿tendré que probar el de La Pergola para verlo superado?).

Divertidos panes de aceite para acompañar la comida y un cafetito para acabar. Entre los dos, sin vino, 88 euros. Relación calidad precio más que aceptable para la calidad de todos los platos, excepto en los postres, que por 8 euros la unidad deben ofrecer algo más.


Post written by Daniel Muro

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2 Comments to Melton

Buj | Estocomo
15 marzo 2009

[…] Seguimos con una ración de pescadito frito. Crujientes y sabrosones, cuyo mérito no reside únicamente en el pescado, sino en otro de los grandes activos del local: el rebozado. Puede parecer algo simple (y más para aquellos andaluces o madrileños que estén acostumbrados a sus buenos fritos), pero a pesar del inmenso nivel culinario de Barcelona, el rebozado es uno de los puntos negros de la gastronomía de la ciudad. Pero para no dejar este aire pesimista, aprovecharé para recomendar otro gran

Ottimo | Estocomo
30 abril 2009

[…] a su hábil juego de espejos, situado en una prolífica zona de italianos más que interesantes (Melton, Massimo, I Buoni Amicci…), Ottimo destaca por méritos propios con una mayoría de platos […]

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