Señorito

lunes, febrero 12th, 2018 | Barcelona, Restaurantes

Ever Cubilla, una de las piedras angulares de Espai Kru, junto a su pareja y también cocinera Olesya Kuznetsova, reformulan el patio andaluz en Barcelona. El Señorito, más allá de recrear el espacio, ofrece una propuesta repleta de platillos de marcado origen andaluz acompañada de una notable selección de vinos de Jerez.

Restaurante Señorito  |  Barcelona

Restaurante Señorito | Barcelona

Poca gente la noche del miércoles de autos. Nos cuentan, de hecho, que excepto los fines de semana aún no abren por la noche en toda su capacidad, reservando alguno de sus espacios -el peculiar Patio de Botas, de estilo jerezano- para los días de mayor afluencia. No pasa nada, disponen de dos más: el comedor inicial, con una barra sevillana y unas pocas mesas; y el llamado Patio de Picoteo, de corte cordobés.


No vi a Ever, aunque sí a Olesya, discreta, asomándose a la barra, ya al final del servicio. Algo más de una hora antes, iniciábamos el mismo con unas croquetitas. De choco, conretamente. Cremosas, muy golosas, con sus convenientes y convinventes tropezones del cefalópodo. Textura y sabor. Buen inicio.

Seguimos con las almejas, tiernas, no muy grandes. Las sirven también a la marinera, pero las elegimos con refrito de ajos y jerez.

Croqueta  &  Almejas

Croqueta & Almejas

La tortillita de camarones no puede faltar. No soy un experto en la materia, he probado pocas y, en realidad, algunas de ellas formando parte de menús degustación, como los de Ángel León o Quique Dacosta -ya, no muy gaditano Quique, pero qué bien las hace…-. La de Señorito, en comparación, es de considerables dimensiones y, aun sin excesos de aceite, menos fina, de mayor contundencia. Respecto a la proporción de camarones, generosa, irreprochable -la imagen de cabecera no engaña-.

El mollete es tendencia y aquí está justificado. Testeamos un par. Buena masa de cocción al vapor, como mandan los cánones. Bien el de pringá, más tradicional, sabroso; pero vicioso el de calamar frito, impecable, con allioli de su tinta.

Molletes  &  Lechazo

Molletes & Lechazo

Cerramos los salados con el pincho de lechazo adobado, a modo de pincho moruno. Muy tierno, pero es el que menos me convence, menos jugoso de lo esperado.

Quinteto de postres en el apartado dulce. Nos conformamos con un par de ellos. Primero, los fresones al Pedro Ximénez -mediante impregnación al vacío-, con helado de nata, sospecho que Sandro Desii, ya que los tienen también en carta. Queda pendiente el melón al amontillado, con la misma técnica, que imagino que logrará más efecto por la textura del melón.

Y acabamos con la soberbia torrija, a la que también acompaña un buen helado de arroz con leche, pero de las que poca compañía les hace falta.

Torrija  &  Fresones

Torrija & Fresones

Muy buena selección de vinos generosos a copas. Probamos el fino en rama de Urium, herbáceo, amargo, salino, para acabar con la maravilla de Pata de Gallina, un elegante oloroso de la gama El Almacenista de Lustau, de imprescindible repaso para los aficionados a los vinos de jerez.

Todo ello, por algo menos de 40 euros por cabeza. Sí, un paraguayo, una rusa… y buen picoteo andaluz.


Post written by Daniel Muro

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