BY 13

martes, marzo 4th, 2014 | Barcelona, Coctelerías, Restaurantes

Dos figuras, cada una en su ámbito, del entorno barcelonés -o barcelonista-, son los principales artífices de este nuevo local. En funciones de emprendedor, el exjugador del Barça de baloncesto Sarunas Jasikevicius -dorsal 13-, quien ha convencido a Carles Tejedor, exchef de Via Veneto, para sumarse a la causa y ser el eje, junto a Txema Martínez, también ex, pero de Inopia-  de este proyecto que, a priori, parece interesante.

Restaurant BY 13 |  Barcelona

Restaurant BY 13 | Barcelona

Me gusta la apuesta de Carles, demuestra valentía. Es innegable el mérito de Carles en la modernización de la cocina de Via Veneto -lo consiguió en buena parte de la carta-, pero el local de los Monje se debe a su parroquia y a un estilo clásico que, sin ir más lejos, le ha permitido mantener su estrella Michelin durante varias décadas.


Así, buscando nuevos alicientes y establecerse sus propios límites, Tejedor renuncia a dirigir la cocina de un estrellado para investigar, entre otros proyectos, con el lúdico finger-food de BY13.

Llegamos a las 10, puntuales al segundo turno -qué poco me gusta el sistema de turnos en las reservas- . El local se compone de una zona de barra, unas mesas altas y una sala más convencional para una quincena de comensales. Nos quedamos en las mesas altas de la entrada, justo enfrente de un comensal de lujo, Eduard Xatruch, uno de los últimos alma-mater de elBulli y ahora en el Compartir de Cadaqués.

La carta está ordenada siguiendo un itinerario de conceptos -13, claro-, que dibujan un camino a través de varios posibles menús degustación. Entre los 3 posibles menús -también se puede elegir a la carta-, escogimos el llamado Full, que en realidad es la segunda opción en número de platillos -¿adivináis cuántos?-.

El Full empieza con un cóctel -probamos el Kir Royal y el Spritz-, que acompaña a los snacks, segunda parada del menú, en nuestro caso unos copos de maíz y guacamole y unas resultonas chips de patata que cambiaban el habitual aderezo por una vinagreta y un toque de algas y menta.

El itinerario incluye tres formatos de ensalada: al corte, finger y cóctel. La primera, cual helado clásico de fresa y nata, pero de ensalada rusa con pan de Cerdenya, muy melosa; la César, excelente bocadito, en una versión finger-food parecida a la que tuve el placer -literal- de conocer hace unos años en Le Cabrera de Arola; y, en cóctel, una ensalada griega, muy buena, pero con algún desajuste en la proporción de pan, con más mayoría que el PP en Valencia.

Ensalada César  &  Ensalada griega

Ensalada César & Ensalada griega

Seguimos con dos tartares, de buey y de tomate, los dos francamente bien, sobre una pequeña air-baguette y acompañando el ingrediente principal por lascas de parmesano, rúcula y aceite de sésamo.

A todo esto, en las copas, acabados los cócteles iniciales, una botella del coupage de xarel.lo y muscat Xino-Xano 2013, de Oriol Rosell, que hace las funciones de blanco de la casa, al que tirando de tópicos definiría como fresco y afrutado, pero claramente por debajo del nivel de la propuesta gastronómica de BY13. Para la próxima, mejor seguir con la coctelería.

Alcanzamos el ecuador con el apartado Cuchara Fría&Caliente, en el que llega la croqcuchara, una sabrosa preparación de masa de croqueta sin freír, acompañada de su rebozado -¡el panko está de moda!-, todo ello para crear, al estilo by-yourself como los makis del Dos Palillos. Tranquilos, para los más vagos, a cucharada limpia y andando, que sabe -casi- igual.

Tartares  &  CroqCuchara

Tartares & CroqCuchara

Llega el turno de los blinis, muy buenos los de salmón, con un interesante marinado y el remate del caviar de aceite y, por frescura, mejor aún los de cangrejo real.

Hacemos también parada en Cocoil, con la contundencia aromática de la trufa aplicada a un mollete de jamón y mozzarella que vence, y a otro de alcachofa con mozzarella y rúcula que convence.

Nos orientalizamos al Vapor con los dumplings de cerdo ibérico, muy correctos, tanto en pasta como en relleno, aunque me quedo con las ganas de un par de palillos para su manejo.

A estas alturas, además de la valía de Carles y Txema, lo que se demuestra BY13 es que si alguien sale con hambre del local es porque quiere. Y ojo, que falta el Pop-up, representado por una pequeña -mediana, más bien- hamburguesa de buey que, al menos el día de autos, fue el elemento más flojo del menú, excesivamente fría en su interior y algo apelmazada, imagino que ambos síntomas debidos a su aún demasiado reciente paso por nevera. 

Molletes  &  Hamburguesa de ternera

Molletes & Hamburguesa de ternera

Recuperamos la buena senda con el refrescante Ice-Fruit de piña y lima acompañado de un bizcocho al micro -a lo Albert Adrià-, y otro más, invitación de la casa, de naranja y cava.

El viaje acaba, claro, en los By-by, con un peculiar chucho de crema y con los sabores de la infancia en el carquinyoli, con una buena ganache de chocolate y el caviar de aceite.

Canutillos de crema  &  Piña y lima

Canutillos de crema & Piña y lima

Semejante despliegue, algo menos de 50 euros por cabeza, pero se puede disfrutar de la original puesta en escena de BY13 por menos. Y por más…


Post written by Daniel Muro

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1 comentario to BY 13

Xavier Ramos
15 mayo 2015

Malauradament, aquest restaurant ja no existeix. Després d’una primera visita ara fa uns mesos, ahir hi vaig anar a sopar amb un amic i, tot i que la seva pàgina web està operativa i vaig utilitzar el telèfon que indica la web per fer la reserva, vaig descobrir que hi ha un altre restaurant en el mateix local on hi havia el BY13. Una llàstima, doncs la primera vegada ens va agradar.

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